La normativa para la estandarización en la fabricación, instalación, uso y mantenimiento de puertas automáticas admitido en Europa, es el marcado CE, fue promulgado para su aplicación por los Estados miembro de la Comunidad Europea en abril de 2014, tras esta fecha tuvo un período de un año en su adaptación y entró en vigencia a partir del 1° de mayo de 2015.

El marcado CE que da cumplimiento al Anexo ZA de la norma UNE-EN 13241-1:2004+A1:2011, se encuentra vigente desde 2013, momento en que fue modificado por última vez y su objetivo principal es la protección y seguridad de las personas en ambientes industrial e incluso hogar y comercio, esto de acuerdo al tipo de puertas a la que se haga referencia.

Ahora bien, en resumidas cuentas esta norma pone en marcha un conglomerado de protocolos que deben ser acatados. En primer lugar, hace referencia a la colocación de una puerta automática cubierta en el mercado, en este caso la norma se conoce bajo el código EN 13241-1:2003. Se establece que una puerta automática que vaya a ser instalada,  debe ser probada por un organismo correspondiente. En todo caso es el protocolo a seguir con un nuevo modelo, a partir de ahí el fabricante debe garantizar que todas las puertas que realice sean iguales al modelo que en principio fue sometido a prueba.

De igual forma puede suceder el caso en que el instalador se convertirá en fabricante, esto sucede cuando al momento de la instalación distintos componentes de diferentes fabricantes. En este caso el instalador asume todos los derechos y obligaciones correspondientes; para que ello suceda, un organismo certificado debe verificar las características de la puerta, que son previamente presentadas en una declaración, luego de esto, se procede al marcado CE.

El instalador que asume las veces de fabricante, también posee una manera de escapar a este proceso, que vale la pena acotar, son costosos; entonces, obteniendo un marcado CE de los fabricantes que certifique la compatibilidad de cada uno de los componentes, podrá hacer valer su participación en el proceso como fabricante. Es recomendable que la empresa instaladora (fabricante) aplique un control de producción y así certificar las fuerzas de funcionamiento.

Para motorizar una puerta manual que no cumpla con la norma EN13241-1, el instalador debe comprobar todos los aspectos que indica el anexo I; asimismo, la puerta motorizada deberá cumplir con: una directiva sobre las máquinas, la directiva de baja tensión y la directiva de compatibilidad electromagnética.

Relación normativa

El cumplimiento de las normas va de acuerdo en, conllevar una relación que estandariza la terminología, que regule la relación ambiental, que establezca las normas de seguridad y que garantice la seguridad eléctrica.

En primer caso, la terminología busca una regulación de la terminología específica en la comunidad europea, para lograr así un “argot común” en los estados miembro.

En el caso de la relación ambiental, aborda las propiedades del producto con respecto a la resistencia y los efectos del medio ambiente. En todo caso, se hace referencia a la resistencia contra las ráfagas de viento, permeabilidad contra el agua, permeabilidad contra el aire y la resistencia ante las altas o bajas temperaturas.

Las sugerencias en materia de seguridad para la comunidad europea poseen un papel importante para la homogeneidad en el mercado y el control y uso de dichos accesos (puertas); en relación a que velan por el cuidado ante situaciones de caída, movimientos involuntarios e incontrolados, evitar lesiones etc.

En cuanto a la seguridad eléctrica, proporciona garantía en la homogeneidad para la utilización de motores para movilizar y motorizar las puertas, en el caso de aquellas que funcionan de manera automática.

Aspectos generales

Al momento de elegir un tipo de puerta se debe tener en consideración una serie de aspectos que son básicos y generales, en todo caso el fabricante o instalador debe instruir al cliente al momento de hacer las elecciones necesarias.

  • Ubicación del acceso: Según el lugar en donde esté ubicada la puerta, esta deberá tener ciertas características. Para los espacios amplios, como portones (puertas de estacionamiento), generalmente deben ser automáticas. Las puertas de uso peatonal también pueden ser automáticas, pero es necesaria una evaluación de pertinencia.
  • Usabilidad: Dependiendo de la frecuencia de su uso, deben evaluarse todos los aspectos que garanticen la seguridad en el acceso y la salida.

El diseño de puertas debe, en primer lugar, tomar en cuenta los riesgos naturales de la misma, para establecer la prevención adecuada. Los riesgos a los que están sometidos las puertas son: la resistencia y durabilidad mecánica, protección contra golpes, fuerzas de maniobra, seguridad eléctrica, protección electromagnética, fuerza y peso para maniobrar.

Medidas para la prevención de accidentes

Existen cuatro elementos imprescindibles para prevenir accidentes en el tema de las puertas, establecidas por la norma EN 12453, que señala los elementos de seguridad; protección mecánica en atrapamientos; supresión de elementos cortantes y prominentes que puedan provocar cizañamiento; maniobrar la puerta en hombre presente; instalar dispositivos sensibles de protección.

Medidas en materia eléctrica

Las puertas motorizadas deben cumplir con la norma EN 60335-1; un dispositivo que segmente y aísle el equipo eléctrico de la máquina y fuente de energía; defensa contra los cortocircuitos.

Es necesario tener en cuenta que las puertas constituyen un elemento importante en la vida diaria, por ello es necesario que solo sus expertos sean los responsables y encargados de dinamizar y dirigir sus montajes y así garantizar la protección de los usuarios, bien sea en el trabajo, el hogar, los lugares comunes.

Para más información:

Pueden visitar este vídeo demostrativo  <<Pinche aquí>>

Pagina web de nuestro organismo notificado FEMPA en Alicante <<Pinche aquí>>

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